Miedo a Volar

Miedo a Volar

¿Eres de las personas que por necesidad deben viajar en avión, pero si pudieras viajarías en otro medio de transporte?

¿Eres de las personas que de solo pensar que debes montarte en un avión te late fuerte el corazón, te transpiran las manos y te pones nervioso/a?

¿Eres de las personas que viajar en avión le da ansiedad, temor, MIEDO?

¿Sabes que el 20 % de la población, en mayor o menor medida tiene temor, en alguna de las fases del vuelo?

Si te identificas con una o más preguntas de las mencionadas, te propongo que leas este artículo.

Me gustaría contarte un poco sobre mi historia, una historia que no es perfecta pero que me ha ayudado a buscar dentro de mí, mi mejor versión, mi perfección para mi momento.

Luego de haber vivido diferentes situaciones, como la perdida de seres queridos, un divorcio, migrar a otro país dejando afectos, como familia, amigos, mi hogar, aunado a mi historia profesional donde la mayor parte de la misma la pasé a bordo de un avión, en un entorno con pasajeros, de los cuales muchos de ellos, expresaban su malestar al estar dentro de un tubo de aluminio y otros se lo guardaban, donde no entendía el porqué de su incomodidad, cuando para mí volar era mi sueño, mi pasión, era lo más normal, mi ambiente de trabajo.

Todo esto hizo que se movieran muchas cosas dentro de mi ser y me llevó a buscar la razón, a escuchar, a entender cómo funciona nuestro cerebro, a entenderme y tratar de entender más, a conocerme y ayudarme primero a mí, para luego ayudar a los demás. Suena egoísta decir “primero a mí mismo y luego a los demás”, pero sí, primero debemos estar nosotros bien para luego poder ayudar a los demás.

Me he preguntado muchas veces ¿qué es el miedo?, ¿por qué sentimos miedo?, ¿cómo se genera el miedo?, ¿el miedo está en nuestro corazón, por eso nos late tan fuerte?, ¿el miedo es producto de lo que vemos?

He leído libros, he investigado, me he capacitado para poder responderme esas preguntas, y he llegado a la conclusión, que el miedo es una emoción, una emoción necesaria para nuestra supervivencia. Si, como lo lees, lo escuchas, lo vives, el miedo es necesario, pero ¿por qué?…, piensa por un momento ¿qué pasaría si viviéramos son miedo?, esta emoción nos prepara y nos aleja de sucesos para los cuales aún no estamos preparados. El problema se da cuando el miedo se vuelve disfuncional, es decir que lo que ocurre a consecuencia de sentir ese miedo es aún peor que lo que ocurriera si no lo sintiéramos, por ejemplo, puede pasar que evites iniciar una carrera por miedo a que no puedas con ella, evitas iniciar un negocio propio por miedo a que falle, no comienzas una nueva relación, no haces ese viaje soñado por miedo a que pase algo en el vuelo. Es decir muchas veces no hacemos lo que deseamos porque tenemos miedo a lo que pueda ocurrir. El miedo nos bloquea, nos congela, nos paraliza. Si gestionamos esa emoción de manera disfuncional nos frenará para todo aquello que queramos hacer.

Hay algo importante a saber y es que nuestro cerebro no distingue lo que sucede en la realidad y lo que creamos en nuestra mente, confundimos nuestra realidad subjetiva de la realidad y esto nos limita, nos sofoca.

Esta emoción reacciona en función de nuestros patrones mentales, de nuestras creencias de nuestros pensamientos.

Para comprenderlo mejor, explicaré como creamos nuestra percepción, aquello que percibimos, los sucesos externos, entran a nuestro cerebro a través de nuestros 5 sentidos (la vista, el olfato, el oído, el tacto, y el gusto). Luego pasan por nuestros filtros mentales, algunos genéticos como la generalización, la omisión, la distorsión y otros filtros adquiridos como los meta-programas, los valores, las creencias, memorias, tiempo, entre otros. Luego que esa información que entró por nuestros sentidos y pasó por nuestros filtros se aloja en nuestro cerebro y se forma un mapa mental de lo que estamos percibiendo, hacemos una representación interna de la situación, la cual, dependiendo lo que representemos en nuestra mente, nos va a provocar diferentes sensaciones y emociones que las vamos a expresar a través de nuestra fisiología, de nuestra conducta tanto verbal como no verbal. Es el comportamiento, el cómo vamos a reaccionar y de allí el resultado que vamos a obtener. Porque “pensamiento + sensación + acción = resultados”.

Esto es importante de conocer para poder gestionar nuestro miedo a volar, ya que si logramos identificar cuáles son los filtros que nos están incomodando y logramos suplantarlos por mejores recursos, vamos a lograr tener un vuelo placentero.

Otro punto importante es poder identificar a qué le tenemos miedo, porque decimos el vuelo me da miedo, pero miedo ¿a qué? Las investigaciones arrojan aspectos como el miedo a la posibilidad de tener un accidente, a la altura, a sufrir un ataque de pánico, a hacer el ridículo ante el público, a la inestabilidad del avión, a las turbulencias, al encierro, al despegue o aterrizaje…, entre otros.

Para poder gestionar el miedo a volar, es bueno conocer las estadísticas mundiales, ya que nos sorprenderemos al ver que la probabilidad de morir en un accidente aéreo es sumamente baja, es 100 veces más probable morir en un accidente de tránsito que en uno de avión. Otro dato, se mueren más personas al año a causa del cigarrillo, que equivalen a 3 aviones jumbo estrellándose diariamente.

El avión es uno de los medios más seguros para transportarse, cada 10 millones de pasajeros que viajan en avión anualmente, solo 3.3 mueren a causa de un accidente. En pocas palabras la probabilidad que ocurra un accidente aéreo es de 1 cada 1.3 millones de vuelos.

¿Cómo superar entonces ese miedo que me bloquea, que me impide viajar tranquilo/a, que me daña mis vacaciones con el solo hecho de pensar que tengo que montarme en ese aparato?

Con todo esto y con la buena noticia de que el miedo es superable, lo importante y fundamental es estar dispuesto; y si reconocemos que tenemos una situación que mejorar, saber que a pesar que tomemos ansiolíticos, o alcohol antes del vuelo, o intentando tener todo bajo control, o aferrándonos a la persona que tenemos al lado, lo que estamos haciendo es colocando un parche, pero no quitando el miedo de raíz.

También darnos cuenta que el miedo no es al avión sino a lo que pensamos, a lo que creamos en nuestra mente, a nuestra realidad subjetiva no a la realidad en sí, debemos trabajar y cambiar nuestros pensamientos, nuestras creencias y nuestros patrones mentales. Ayuda mucho informarse, conocer un poco más sobre la fisiología del vuelo, sobre los movimientos del aire y sobre las estadísticas.

Y por último y muy importante, reconocer y aceptar que si no puedo solo debo pedir ayuda.

Somos profesionales con experiencia en el medio aeronáutico, con experiencia y conocimientos en cambio de patrones mentales que estamos dispuestos a ayudarte, a que vivas la experiencia de tomar un vuelo como algo normal, como un medio que te llevará al sitio al cual debes trasladarte de manera segura, confortable y rápida.

Te comparto mi libro que profundiza sobre el tema y adicional te ofrecemos sesiones personales en días a coordinar para todo aquel que quiera quitarse el miedo a volar.

Para contactarnos puedes escribirnos a info@crmhumanfactors.com.

Mabel Domínguez

Mabel Domínguez

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